Magnesio y síndrome premenstrual: qué muestran los estudios y qué dosis se usaron (2026)
Contenido del artículo
Actualizado: 23 de octubre de 2026
¿Qué evidencia hay sobre el magnesio para el síndrome premenstrual?
La evidencia es limitada y mixta: algunos ensayos registraron cambios en ciertos síntomas, pero no permiten prometer un resultado general. Una revisión sistemática encontró evidencia insuficiente para el magnesio en los síntomas psicológicos del síndrome premenstrual, o SPM (Robinson et al. 2025).
Magnesio Glicinato Bisglicinato TRAACS®
Magnesio en forma de bisglicinato. No contiene vitamina B6.
Porción: 2 cápsulas al día: 230 mg de magnesio elemental.
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Esta porción aporta una cantidad de magnesio mayor que los 200 mg diarios estudiados en los ensayos descritos abajo. Comparar cantidades no demuestra que distintas formas de magnesio produzcan los mismos resultados.
Walker evaluó 200 mg de magnesio al día, como óxido, durante dos ciclos por intervención: fue un ensayo aleatorizado, doble ciego y cruzado, con análisis de 38 mujeres con síntomas premenstruales leves (Walker et al. 1998).
Si buscas una dosis de magnesio para el SPM, conviene separar tres preguntas: qué síntomas se midieron, qué preparación se usó y durante cuánto tiempo. Aquí las cantidades describen protocolos de investigación; no son una indicación personal.
¿Qué dicen las revisiones recientes?
La revisión sistemática de Robinson reunió 31 ensayos aleatorizados, publicados en 32 artículos, con 3,254 participantes de 15 a 50 años y resultados psicológicos relacionados con el SPM. Solo un ensayo tuvo bajo riesgo de sesgo. Los estudios de vitamina B6, calcio y zinc mostraron de manera consistente efectos positivos significativos en esos síntomas; para magnesio y vitamina D, entre otras intervenciones, la evidencia fue insuficiente. Aunque apareció en 2025, la búsqueda llegó hasta octubre de 2022 (Robinson et al. 2025).
Krupa publicó en 2025 una revisión narrativa sobre zinc, cobre y magnesio en los trastornos premenstruales. Reúne investigaciones sobre concentraciones de estos minerales y suplementación, pero no es un metaanálisis ni un ensayo nuevo; su resumen no informa un número total de participantes. Sirve como contexto sobre la investigación en personas con estos trastornos, no como prueba de una dosis específica (Krupa et al. 2025).
En 2026, un estudio piloto de un solo grupo siguió a 40 mujeres con síntomas premenstruales y menstruales durante tres ciclos. Usaron una fórmula con múltiples nutrientes, incluidos magnesio y B6. Los puntajes autorreportados bajaron respecto al inicio, pero no hubo grupo placebo. Por su diseño y la mezcla de ingredientes, esos cambios no pueden atribuirse al magnesio por separado (Smith et al. 2026).
Magnesio solo y con B6: dosis, formas y resultados
Óxido de magnesio y síntomas de retención de líquidos
En el ensayo cruzado de Walker, cada participante recibió magnesio o placebo durante dos ciclos por intervención. La dosis fue de 200 mg de magnesio diarios, administrados como óxido de magnesio, no 200 mg del compuesto. En las 38 mujeres analizadas no hubo diferencias frente al placebo en ninguna categoría durante el primer mes. En el segundo se observó una reducción significativa en la categoría de retención de líquidos, que incluía aumento de peso, hinchazón de extremidades, sensibilidad mamaria y distensión abdominal. Ese resultado no equivale a una mejoría de todos los síntomas (Walker et al. 1998).
Magnesio combinado con vitamina B6
De Souza estudió a 44 mujeres con síntomas premenstruales leves, de 32 años en promedio, mediante un ensayo aleatorizado, doble ciego, cruzado y con placebo. Cada mujer recibió consecutivamente cuatro opciones, cada una durante un ciclo: 200 mg de magnesio como óxido, 50 mg de vitamina B6, la combinación de ambas cantidades y placebo (De Souza et al. 2000).
El análisis global no encontró diferencias entre las intervenciones. Una comparación predefinida sí encontró un efecto significativo de la combinación sobre síntomas relacionados con ansiedad, como tensión nerviosa, cambios de ánimo e irritabilidad. Los autores describieron el efecto como pequeño y pidieron más estudios antes de formular recomendaciones generales. No es correcto resumirlo como un resultado positivo para cualquier síntoma o para magnesio solo (De Souza et al. 2000).
Los informes de Isfahán y sus discrepancias
El ensayo aleatorizado, doble ciego y con placebo de Fathizadeh incluyó mujeres de 15 a 45 años con SPM en centros de salud de Isfahán durante 2009 y 2010. Asignó 150 participantes a tres grupos de 50. Recibieron diariamente una tableta descrita como 250 mg de magnesio, una combinación de 250 mg de magnesio y 40 mg de B6, o placebo, durante dos ciclos después de dos meses de registro. El texto no precisa la sal de magnesio ni declara expresamente el aporte elemental. Completaron el seguimiento 38, 41 y 37 participantes, respectivamente. Los puntajes bajaron en los tres grupos, incluido placebo, y la mayor disminución se informó con la combinación (Fathizadeh et al. 2010).
Ebrahimi publicó otro informe de un ensayo aleatorizado, doble ciego, en mujeres de 15 a 45 años con SPM en centros de salud de Isfahán durante el mismo periodo. Reportó 126 participantes, en tres grupos de 42: magnesio, B6 sola y placebo. El texto describe una tableta diaria de 250 mg de óxido de magnesio, sin desglosar magnesio elemental; no especifica los miligramos de B6 de su propio ensayo. Hubo dos meses de registro y dos ciclos de intervención. Completaron 38 mujeres en magnesio, 36 en B6 y 37 en placebo. Los puntajes bajaron en todos los grupos, pero la conclusión atribuyó el mayor efecto a B6 (Ebrahimi et al. 2012).
Estos artículos proceden del mismo entorno y periodo de investigación y sus conclusiones publicadas difieren. También discrepan las muestras y la descripción del grupo con B6. Por ese posible solapamiento, aquí no se cuentan como dos ensayos independientes que confirmen un resultado. Tampoco se convierten sus cantidades a magnesio elemental para compararlas con un suplemento (Fathizadeh et al. 2010; Ebrahimi et al. 2012).
¿Cómo se compara con B6, calcio, zinc y vitamina D?
En la revisión sistemática de 31 ensayos y 3,254 participantes de 15 a 50 años, B6, calcio y zinc mostraron resultados psicológicos positivos consistentes; el magnesio no tuvo respaldo suficiente. La baja calidad de buena parte de los estudios impide convertir ese hallazgo en una recomendación nutricional concluyente o en una clasificación aplicable a cada persona (Robinson et al. 2025).
Para vitamina D, una revisión sistemática y metaanálisis de 2026 reunió cinco ensayos aleatorizados con 436 participantes con SPM. Encontró reducciones significativas en la severidad total, los síntomas físicos y los síntomas depresivos. Los resultados para ansiedad, antojos y retención de líquidos no fueron significativos. Hubo heterogeneidad considerable y la certeza de la evidencia se calificó como muy baja. Es un análisis de desenlaces más amplios que el enfoque psicológico de la revisión anterior (Zainab et al. 2026).
Una revisión sistemática y metaanálisis de 13 estudios observacionales comparó concentraciones de magnesio en mujeres con y sin SPM; el resumen no informa un total de participantes. No encontró una asociación global significativa. La excepción fue el magnesio sérico en fase lútea en el subgrupo de estudios realizados fuera de Estados Unidos, donde fue menor en quienes tenían SPM. Los autores advirtieron sobre la heterogeneidad. Una asociación de laboratorio no demuestra el efecto de tomar un suplemento (Moslehi et al. 2019).
¿Cómo se compara la porción de CellX con las dosis estudiadas?
Magnesio Glicinato de CellX aporta 230 mg de magnesio elemental por porción de 2 cápsulas al día, en forma de bisglicinato TRAACS®. Contiene magnesio, sin vitamina B6.
Los ensayos de Walker y De Souza usaron 200 mg de magnesio diarios en forma de óxido, durante dos ciclos por intervención y un ciclo por opción, respectivamente; De Souza también evaluó la combinación con 50 mg diarios de B6 (Walker et al. 1998; De Souza et al. 2000).
La cantidad publicada por porción es mayor que esos 200 mg de magnesio. La forma es distinta y el producto no reproduce la combinación con B6. Los ensayos citados no evaluaron esta fórmula: sus resultados no se transfieren automáticamente al glicinato. Para ampliar la lectura, revisa cómo leer las dosis de bisglicinato.
Magnesio Glicinato Bisglicinato TRAACS®
Magnesio en forma de bisglicinato. No contiene vitamina B6.
Porción: 2 cápsulas al día: 230 mg de magnesio elemental.
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La presentación de 90 cápsulas cuesta $299 MXN y la de 120 cápsulas, $399 MXN. Magnesio Glicinato es un suplemento alimenticio: no diagnostica ni trata ninguna enfermedad y no tiene fines curativos.
Qué puedes llevar a tu consulta
Consulta a tu médico si los síntomas son intensos o interfieren con tu vida diaria. Puedes llevar tus anotaciones sobre síntomas físicos, emociones y fechas del ciclo, junto con las etiquetas de los suplementos que usas. Pregunta qué cantidad tendría sentido en tu caso y si conviene suplementar; los protocolos anteriores no sustituyen esa conversación.
Para otras preguntas, consulta nuestras lecturas sobre magnesio, ansiedad y estrés, magnesio y migraña y suplementos y ciclo menstrual irregular. Son temas con preguntas de investigación propias.
Consulta a tu médico antes de empezar cualquier suplemento, sobre todo si estás embarazada o lactando, tomas medicamentos o vives con una condición médica. Este artículo es informativo; los suplementos alimenticios no son medicamentos y no sustituyen la atención médica.
Preguntas frecuentes
¿Hay una dosis de magnesio establecida para el SPM?
La revisión sistemática de 31 ensayos en 3,254 participantes de 15 a 50 años encontró evidencia insuficiente para magnesio en los síntomas psicológicos. Esa evidencia no permite establecer una dosis general para ese objetivo (Robinson et al. 2025).
¿Los resultados aparecen desde el primer ciclo?
No hubo diferencias frente al placebo durante el primer mes en el ensayo cruzado de Walker, analizado en 38 mujeres con síntomas leves; la diferencia en retención de líquidos apareció en el segundo. Es el plazo observado en ese ensayo, sin poder anticipar la respuesta de otra persona (Walker et al. 1998).
¿Se puede asumir que el glicinato da los mismos resultados que el óxido?
No se puede asumir equivalencia: los ensayos descritos de Walker y De Souza evaluaron magnesio administrado como óxido, no glicinato. Cambiar de forma requiere evidencia propia para trasladar sus resultados (Walker et al. 1998; De Souza et al. 2000). Puedes consultar la guía sobre magnesio glicinato.
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Fuentes
- Robinson et al. Intervenciones nutricionales y síntomas psicológicos del SPM. Nutrition Reviews 2025. PMID 38684926
- Krupa et al. Zinc, cobre y magnesio en los trastornos premenstruales. Pharmacological Reports 2025. PMID 41091414
- Smith et al. Cambios autorreportados con un suplemento multinutriente: estudio piloto. Current Developments in Nutrition 2026. PMID 42699717
- Walker et al. Magnesio y síntomas premenstruales de retención de líquidos. Journal of Women's Health 1998. PMID 9861593
- De Souza et al. Magnesio y B6 en síntomas premenstruales relacionados con ansiedad. Journal of Women's Health & Gender-Based Medicine 2000. PMID 10746516
- Fathizadeh et al. Magnesio solo y combinado con B6: informe de Isfahán. Iranian Journal of Nursing and Midwifery Research 2010. PMID 22069417
- Ebrahimi et al. Magnesio y B6: segundo informe de Isfahán. Journal of Caring Sciences 2012. PMID 25276694
- Zainab et al. Vitamina D y síntomas del SPM. Journal of Clinical Medicine 2026. PMID 42355996
- Moslehi et al. Magnesio sérico y SPM: evidencia observacional. Biological Trace Element Research 2019. PMID 30880352



